Ramen vegano con caldo picante

Libre de frutos secos
Libre de cacahuetes
Sin gluten
Sin trigo
Vegano
Japonés

Normalmente el ramen se come con carne y huevo. Pero también se puede preparar de otra forma. Este caldo de ramen vegano es realmente exquisito y demuestra que no necesitas carne para lograr estos deliciosos sabores. Necesitarás unos cuantos ingredientes, pero el resultado vale la pena. Por supuesto, también puedes reemplazar el tofu ahumado por seitán, tempeh o cualquier otro sustituto de la carne.

CenaSopa2 boles30 minuten preparar1 uur semanas
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Necesitas esto

Para las coberturas:
Cebolleta1
Tofu ahumado200 g
Cilantro frescomano pequeña
Nori1 hojaFurikake2 cucharadita
Tamariopcional
Habas de sojaopcional

Batería de cocina

Rallador

Así se hace

  1. Pon el shiitake, el kombu y el agua en un cuenco o una olla y deja remojando una noche.
  2. Rompe las barras de wakame en cuatro. Lava el wakame con agua fría y deja remojar durante 5 minutos.
  3. Corta las cebolletas y la guindilla muy finas. Prensa el ajo. Ralla el jengibre.
  4. Pon aceite de sésamo en una olla de sopa. Fríe la parte blanca de las cebolletas, el ajo, el jengibre y la guindilla durante 2 minutos, hasta que estén suaves y aromáticos.
  5. Agrega la pasta de girasol y la salsa de soja, y revuelve.
  6. Retira la tira de kombu y shiitake del cuenco o de la olla. Enfría las hierbas aromáticas con el caldo restante.
  7. Añade el wakame a la sopa y deja hervir suavemente al menos 15 minutos. Prueba el sabor del caldo. Añade eventualmente un chorrito extra de tamari.
  8. Cocina los fideos ramen durante unos 3 minutos en una olla aparte.
  9. Corta el shiitake en rodajas y agrégalo en los últimos 2-3 minutos a la sopa.
  10. Corta el nori en trozos pequeños. Corta las cebolletas restantes muy finas. Corta el tofu ahumado en trozos.
  11. Pon los ramen en los tazones. Vierte el caldo sobre ellos y adorna con el tofu ahumado, cilantro fresco, cebolleta, nori, furikake y eventualmente con un puñado de habas de soja.

Consejo(s)

  • Prepara el caldo con un día antelación para que los sabores se perciban aún mejor. Prepara los fideos el día mismo, porque de otro modo se reblandecen.